Conducción eficiente: técnicas que ahorran de verdad
Última actualización: 20 de julio de 2026
No hace falta cambiar de coche para gastar menos — cambiar algunos hábitos al volante puede suponer un ahorro real, y de paso, una conducción más tranquila y segura.
Las marchas, a las revoluciones correctas
La base de la conducción eficiente es sencilla: cambia de marcha pronto, a un régimen de revoluciones bajo — entre 2.000 y 2.500 rpm en gasolina, y entre 1.500 y 2.000 rpm en diésel. Usa marchas largas en cuanto la situación lo permita, y una vez alcances la velocidad que quieres, mantenla estable con el acelerador suave.
Estas técnicas se suman a otros trucos de ahorro que no dependen de cómo conduces — repásalos en la guía de cómo ahorrar gasolina: 12 trucos reales.
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Observa el tráfico, los semáforos y las rotondas con antelación, y suelta el acelerador con tiempo en vez de frenar en el último momento. Si es seguro hacerlo, deja que sea el freno motor el que reduzca la velocidad antes de pisar el pedal de freno —soltar el acelerador de forma suave puede reducir el suministro de combustible hasta un 2%—. Mantener una velocidad uniforme, evitando frenazos y acelerones innecesarios, es la clave de todo lo demás.
Peso extra y un mito que hay que olvidar
Cargar el coche con objetos que no necesitas también pasa factura: unos 100 kg de más pueden disparar el consumo hasta un 6% en un coche de tamaño medio. Si usas el coche a diario, merece la pena revisar de vez en cuando qué llevas en el maletero sin necesidad.
Y un mito que conviene olvidar: ir en punto muerto cuesta abajo no ahorra combustible. Lo correcto es dejar una marcha metida — en los motores modernos, al soltar el acelerador con una marcha puesta, el suministro de combustible se corta casi por completo, además de que mantienes mucho mejor el control del vehículo.
El otro extremo también cuenta: una conducción agresiva, con acelerones y frenazos constantes, puede aumentar el consumo hasta un 20% frente a una conducción suave.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se puede ahorrar?
Entre un 10% y un 25%, según el trayecto y el vehículo.
¿A qué revoluciones cambiar de marcha?
2.000-2.500 rpm en gasolina, 1.500-2.000 rpm en diésel.
¿Ir en punto muerto cuesta abajo ahorra?
No, es un mito — deja una marcha metida, corta el combustible casi del todo.
¿Cuánto influye el peso extra?
100 kg de más pueden suponer hasta un 6% más de consumo.